Está en el lineal, luego existe

shutterstock_124122442La apatía de la demanda interna provocada por la actual coyuntura económica, el desempleo y, en definitiva, la falta de dinero en el bolsillo para el consumo diario de los españoles, han hecho que la industria española ponga muchas de sus esperanzas de recuperación en la exportación.

 

No podemos obviar que los hábitos de consumo de los españoles han ido cambiando, y se han adaptado a los tiempos que corren. Según los últimos datos de Nielsen publicados por El Confidencial, en el caso concreto de los productos de gran consumo, el 90 de los españoles se declara hipersensible al precio, siete de cada diez españoles acude al súper con una lista predefinida, mientras que dos de cada tres conoce con antelación lo que va a comprar y uno de cada tres utiliza los folletos de ofertas para casi todas sus compras. Ahora bien, el último metro frente al lineal es el decisivo y las activaciones en tienda y promociones pueden cambiar esa planificación previa, como también las novedades de producto.

Y es en este preciso momento en el que entra en juego un agente que puede contribuir a avivar la demanda interna y fomentar el aumento del consumo de los productos españoles: la distribución.

Las grandes distribuidoras llevan años comunicando su apuesta por los proveedores españoles, y recalcando que invierten millones de euros en la compra de productos locales. Desde productos agroalimentarios hasta papel, madera o azulejos,  no hay duda de que la compra de productos españoles por parte de las grandes distribuidoras contribuye al desarrollo de las economías locales. Pero para que su labor sea óptima y derive en la generación de riqueza y la creación de empleo, además de potenciar la presencia de estos productos en sus estanterías, es necesario dotarles de mayor visibilidad y procurar que sean fácilmente identificables por los consumidores como productos de origen español. Una vez que el consumidor tenga toda la información a su alcance, información clara y veraz –algo bajo nuestro punto de vista esencial-, podrá elegir el producto que más se adapte a sus necesidades, colaborando con su decisión de compra -en el caso de los productos españoles- en dar impulso a los mercados nacionales.

El consumo de productos de la zona repercute de forma positiva en el país, los productos frescos tardan menos en llegar a las tiendas, por lo que llegan a la mesa en el mejor estado, el consumidor sabe de dónde vienen los alimentos y se contribuye al desarrollo sostenible de las tierras, dando sustento a muchas familias que invertirán de nuevo en la zona. Es importante fomentar el consumo de los productos españoles en nuestro país y para eso, la distribución debe jugar un papel fundamental. Desde OEC animamos a las grandes distribuidoras a que sigan apostando por los productos locales y que destaquen en sus lineales el origen de los productos para que sigamos viendo en él, un valor añadido para la economía y la sociedad.

 Javier García-Inés Alcalde, director ejecutivo en OEC

Vicente Ruiz Aguarón, director desarrollo corporativo en  OEC

Deja un comentario